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Fascinación por las tiaras

 

 

 

Desde que somos pequeñas —cuando todas queríamos ser princesas— sentimos fascinación por las tiaras. ¿No les parece?

Esa joya muy especial y romántica, que nos eleva a mundos de fantasía y nos coloca en un Olimpo divino, por encima de los demás mortales, también nos hace lucir bellísimas con el brillo maravilloso de sus diamantes, esmeraldas o cascadas de perlas. ¡Y hasta a las mujeres menos guapas las hace lucir preciosas!

Lo que por años ha sido privilegio de la realeza y la aristocracia, y de estrellas como Elizabeth Taylor, quien adoraba las tiaras, hoy día también las llevan modelos y actrices de cine, además de las misses de los concursos de belleza y muchas mujeres ricas que pueden comprarlas.

Magnífica tiara

Pero hay que saber cómo llevar una tiara con estilo, y para ello hablamos con algunos expertos para aprenderlo. Andrew Prince, el diseñador de las joyas de la teleserie Downton Abbey (¡donde abundan las tiaras en grandes cenas y fiestas!), dice que debemos seguir ciertas reglas de acuerdo con la persona, la edad que tiene, su posición social y en qué ocasión la va a lucir.  

“Una tiara puede llevarse a la ópera, a una función de gala o a una gran fiesta, pero no a una cena en un restaurante o en un hotel. Y una señora mayor, como la reina Isabel II de Inglaterra, puede llevar grandes tiaras y el estilo que más le guste, pero nunca una muy delicada, que es más apropiada para mujeres más jóvenes, como el personaje de lady Mary Crawley, en Downton Abbey”. 

trabajos de MyPiaf

La joyería —según los expertos de Tiffany & Co.— debe “estar bien pensada, de acuerdo con la ropa que llevamos. No se trata de abrir una caja y de sacar una u otra pieza, sino de llevar la correcta”. Y una tiara, especialmente en países donde ha existido una aristocracia por siglos y siglos, sigue un ritual muy especial. 

Las joyas de Andrew Prince, copias de las que crea para Downton Abbey, se vendieron recientemente en Bergdorf Goodman, en Nueva York, en apenas unas horas. Según él, “entre las royals  y aristócratas, cuando llevan una tiara, como hacen la reina Sofía de España y la reina Máxima de Holanda, no hay que tener miedo a exagerar, y es correcto llevar broches, maravillosos collares, con decoraciones, aretes, etc., pues es el momento de enseñar los tesoros de la familia”. Usar tiaras enredadas en el peinado (como en varias ocasiones hizo la princesa Diana y han hecho la reina Letizia de España y las princesas Estefanía y Carolina de Mónaco) no es seguir el protocolo más perfecto, aunque a las princesas jóvenes y bellas se les permite un poco más de libertad. 

Las reglas para llevar bien una tiara, según Prince 

1. Asegurar que nos queda cómoda. Debe ser de estilo ovalado, ¡porque las cabezas son ovaladas! Las tiaras redondas nos van a “pinchar” el cráneo. 

2. Las tiaras deben colocarse inclinadas hacia adelante, con un ligero ángulo, y así, al estar de pie, se verán que están en el centro de la cabeza.

3. El lugar perfecto para colocarla: pon el dedo pulgar en la barbilla y extiende el dedo índice por el puente de la nariz hasta tenerlo entre las cejas. Mide ese espacio y pon entonces el pulgar donde terminaba el índice. Hazlo de nuevo y el lugar donde el índice toque la cabeza será donde debe ir la base de la tiara. Así acentuará tus ojos haciéndolos el centro de tu cara”. Por supuesto, “una tiara jamás debe ser colocada ‘plana’, como si fuera una banda de cabeza” (como en una ocasión hizo Mette-Marit de Noruega, equivocadamente), dice Prince, “pues la idea es que se vea ‘parada’, alta y en todo su esplendor. ¡Aunque tampoco debe lucir como una enorme corona de reina!… Si hay una cosa que me entristece es ver tiaras a la venta en joyerías que ofrecen estates, como las del Burlington Arcade, de Londres, Inglaterra, pues es señal  de que la familia ha venido a menos, necesita dinero y ya no tiene la posibilidad  de llevar la tiara familiar”.

Prince, quien también creó joyería para la comedia inglesa Mrs. Henderson Presents, en el 2005, y para la película The Young Victoria, en el 2009, tiene una opinión muy particular: “Para mí, lo mínimo es falta de imaginación. Menos es menos”. 

El accesorio en las bodas

Por supuesto, las bodas son el momento en que muchas soñamos con ser princesas y llevar una tiara, aunque Victoria Beckham llevó una estilo corona cuando se casó con David Beckham. A los expertos no les gustan  las tiaras con piedras colgantes llevadas con aire exótico (como hacía Elizabeth Taylor) y creen que las bodas reales son el momento de seguir la tradición como han hecho sus antepasados. En Suecia, la Tiara de los Camafeos, que originalmente fue un regalo de Napoleón I a Josefina, la llevaron en su boda la reina Silvia y la princesa Victoria, y es una tradición muy respetada.

¿Y cómo llegó esta tiara francesa a la corona sueca? La llevó Josefina de Leuchtenberg, la nieta de Josefina de Beauharnais, cuando se casó en 1823 con Oscar, el hijo del mariscal Bernadotte Desirée Clary —la primera novia de Napoleón—, quienes para entonces ya habían sido elegidos por los viejos príncipes suecos, que no tenían herederos, como reyes de Suecia. ¡Todo un divino enredo real! .

Tiaras especiales

Te pones la tiara el día en que necesitas ponértela, te pones la tiara para ti, no para los demás. La tiara no te hace princesa, cada tiara te hace especial si eliges exactamente la tuya